Qué pasaría si Akamaru activa el mangekyou sharingan y el rinnegan?

Akamaru es el perro de kiba del Clan Inuzuka uno de los clanes de rastreo más sobresalientes de la aldea escondida entre las hojas. Pero la verdadera pregunta que nos intriga a todo mundo es: ¿Qué pasaría si pudiera despertar esos dos poderes oculares por parte de los Uchiha? Pues no hay forma de que lo logre jajajaja, porque es solamente de los Uchiha, pero el único modo sería implantarle los dos ojos del sharingan y el rinnegan y entonces ahí sí, podría desarrollar grandes poderes oculares.
Lo primero sería que fuera el perro más poderoso de su clan, que hasta podría controlar a todo los perros de los shinobis, otro que podría invocar al susanoo y así ponérselo de armadura, sería imparable, también su genjutsu fuera muy fuerte. En conclusión, el perro de Kiba sería a la altura del poder de Kurama o más.

Conejos


FAMILIA LEPORIDAE

Un conejo es un pequeño mamífero caracterizado por su desplazamiento a través de saltos y su rápida reproducción. Es pariente de los pikas y las liebres, y se diferencia de estas por nacer más desvalidas, ciegas y sin pelo, en tanto las liebres nacen con pelaje y capaces de ver y moverse.

La especie de conejo más conocida es el conejo común o conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), muy abundante en el mundo. El conejo doméstico es una variedad de conejo común que es criado por su carne o su pelaje, para servir como sujeto de investigación o como animal de compañía.

DESCRIPCIÓN

En general, los conejos son animales de cuerpo robusto y compacto, con 4 cortas pero fuertes patas con uñas resistentes, una cola corta y mullida y 2 orejas largas que alcanzan hasta 10 centímetros de longitud. Cada una de las patas delanteras tiene 5 dedos, y 4 se cuentan en las poderosas patas traseras. Cuando se mueven en estado de alerta se apoyan sobre los dedos de los pies (digitígrados), pero en reposo son más bien plantígrados, al apoyar su peso sobre las plantas.

El cuerpo está cubierto con una capa de pelaje corto y suave de colores variados: gris, marrón, marrón grisáceo, beige, negro, blanco, etcétera. Algunos poseen manchas más oscuras. El pelaje del conejo de Angora, una variedad de conejo doméstico, es más largo y sedoso que el de otras especies. Son muy limpios, y continuamente lamen su pelaje para mantenerlo sano.

El tamaño varía según su especie. Un conejo típico puede medir de 20 a 50 centímetros de longitud y pesar de 0.4 a más de 2 kilogramos. El conejo común registra una longitud de 34-50 centímetros y un peso de 1.1-2.5 kilos, mientras que el conejo de Florida (Sylvilagus floridanus), una de las especies más abundantes en América, mide hasta 48 centímetros de largo y pesa un promedio de 1.2 kilogramos. El conejo de Amami (Pentalagus furnessi), poco conocido, es un poco más robusto, al registrar entre 2.5 y 2.8 kilos. La especie más pequeña es el conejo pigmeo (Brachylagus idahoensis), con 23.5-29.5 centímetros de largo.

Tienen una visión generosa y un excelente sentido del olfato. Pueden ver hacia casi todas direcciones, incluso hacia atrás. Se sabe que, por ejemplo, el conejo común cuenta con 100 millones de receptores olfativos, lo que resulta extraordinario si se compara con los 5 o 6 millones de receptores que el humano posee. Tienen 2 conjuntos de dientes incisivos, uno detrás del otro par, y sus 2 dientes frontales superiores, muy fuertes y usados para comer y como arma de defensa, crecen unos 3 milímetros por semana. Una glándula de olor se descubre bajo su barbilla, a la que frota en objetos para dejar su aroma.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT

Todos los continentes, excepto la Antártida, albergan conejos, ya sea en estado salvaje o domésticos. Muchos son nativos del suroeste de Europa, el sureste de Asia, algunas islas japonesas, Sumatra y algunas partes de África y Sudamérica. Son muy abundantes en Norteamérica, y en Eurasia son superados en número por las liebres. El conejo común es nativo del suroeste de Europa y el noroeste de África, pero se le introdujo en la mayor parte de Europa y en Australia, Nueva Zelanda y algunas otras islas del Pacífico. Ciertas especies son propias de una sola región, como el conejo de Amami, que solo vive en las islas japonesas Amami Ōshima y Tokunoshima. Una especie pequeña, el conejito de los volcanes (Romerolagus diazi), persiste en una pequeñísima zona del centro de México.

Estos lepóridos pueden prosperar en varios tipos de hábitats como brezales, bosques, prados, praderasdesiertos, humedales y tierras de cultivo. Unos cuantos soportan las condiciones de la tundra. Ocupan madrigueras profundas para descansar y refugiarse.

ALIMENTACIÓN

Son herbívoros. Al contrario de lo que la televisión puede hacer creer, su único alimento no es la zanahoria. Su dieta consiste en hierbas, flores silvestres, hojas, raíces, yemas, cortezas de árboles, granos y algunas plantas de cultivo como lechugas, repollos y tubérculos o raíces engrosadas. Les gusta mucho el trébol. En invierno no tienen más remedio que consumir agujas de coníferas y más ramas, cortezas y yemas, debido a la posible escasez de alimentos.

COMPORTAMIENTO

Son animales sociales que viven en grandes grupos de un número variable de miembros que comparten la madriguera. Asimismo, son crepusculares, pues están más activos al anochecer y al amanecer, cuando salen a buscar comida. De todas las especies, el comportamiento del conejo común es uno de los mejor conocidos.

En suelos fáciles de cavar, se extiende por una gran área del hábitat; de lo contrario, usa la misma madriguera durante largo tiempo y sus colonias son más pequeñas. Cuando un grupo de conejos comunes sale a comer en un espacio abierto o desprovisto de árboles durante el día, algunos compañeros se posan en montecillos u hormigueros para vigilar el terreno por si avistan depredadores. En caso de ver a uno azotan violentamente las patas traseras para avisar a los demás.

Los conejos no se distinguen por sus vocalizaciones, pero en algunos casos emiten intensos chillidos.

REPRODUCCIÓN

Los conejos completan su ciclo biológico con gran rapidez, pues maduran pronto y casi inmediatamente comienzan a reproducirse. Alcanzan su madurez sexual en torno a los 4 meses de edad, pero esto es variable. Sylvilagus floridanus la alcanza a los 5-7 meses, y mientras mejor alimentado está, más rápido puede reproducirse. Las especies en general son polígamas, se basan en su sentido del olfato para detectar una hembra receptiva y pueden tener crías en el mismo año en que nacieron. Una vez que un macho encuentra una hembra adecuada para aparearse, empieza a seguirla.

Los conejos comunes machos compiten entre sí por el derecho a aparearse con una hembra; el más dominante la sigue de cerca y aleja a los demás hasta que ella, con frecuencia una hembra dominante, está lista para la cópula. Las hembras tienen varias camadas al año de 5 o 6 crías.


AMENAZAS Y CONSERVACIÓN

Tienen muchos depredadores naturales, entre ellos el zorro común (Vulpes vulpes), el busardo ratonero (Buteo buteo), gatos ferales, coyoteslincesmapaches, águilas, mofetas y comadrejas. El hombre se convierte en depredador cuando los caza para alimentarse de su carne y para obtener su pelaje. Su capacidad para engendrar varias crías al año incrementa rápidamente sus poblaciones y los convierte en plagas agrícolas que en no pocas ocasiones son blanco de trampas para ser eliminados.

A diferencia de las liebres, los conejos sí se han domesticado y pueden vivir como animales de compañía en los hogares. Sin embargo, suele saberse poco de sus necesidades, y entonces los conejos domésticos ven perjudicada su salud. Por otra parte, la mixomatosis es una enfermedad vírica que se introdujo primero en Australia para controlar la población de conejos. Efectivamente, redujo el número de individuos, pero se ha presentado en otros países como Francia y Reino Unido, por lo que se pide que los conejos domésticos europeos sean vacunados.

Algunos conejos están amenazados, como el conejo de las islas Marías (Sylvilagus graysoni, En Peligro de Extinción), el conejo de Omiltemi (Sylvilagus insonus, En Peligro de Extinción), el conejo de la isla San José (Sylvilagus mansuetus, En Peligro Crítico de Extinción) y el conejito de los volcanes (En Peligro de Extinción).

Perros



Ya desde la prehistoria se han documentado casos de asociación entre estos mamíferos descendientes del lobo y el ser humano. Cuando el hombre se dio cuenta de que podía ser un compañero de caza muy eficaz se creó una relación que ha evolucionado hasta la actualidad. Se cree que esta domesticación se produjo en Europa hace entre 20.000 y 40.000 años, a finales del Neolítico, dando lugar a la especie que hoy conocemos como Canis Lupus familiaris. 
Pese a que todos los perros actuales tienen un antepasado común, hoy en día se conocen alrededor de 800 razas distintas con tamaños y fisonomías muy diferentes y originadas a partir de la selección artificial por parte de los seres humanos. A pesar de que no cuentan con un gran sentido de la vista, tienen muy buen oído y el sentido del olfato muy desarrollado, siendo esta la herramienta que define sus mejores cualidades como cazador o rastreador, pero también su capacidad de socialización reconociendo olores familiares.   
Las hembras pasan el celo dos veces al año, su periodo de gestación dura un poco más de dos meses y suelen tener camadas de entre 8 y 12 crías. A pesar de que su esperanza de vida está entre los 12 y los 15 años, hay algunos que pueden alcanzar los 20 años. 

Los gatos

Características de los Gatos

Sociabilidad, comportamiento, y costumbres

Existe una gran controversia en cuanto al carácter, comportamiento y sociabilidad de los gatos, especialmente porque se les suele comparar con el otro animal de compañía más común: el perro. Sencillamente, se trata de especies muy diferentes en cuanto a su forma de comunicación, costumbres y naturaleza.

Evidentemente, no todos los gatos presentan el mismo grado de socialización con los humanos o con otros animales, y cada individuo tiene sus propias características particulares. En este sentido, influye decisivamente el entorno en el que el gato ha crecido, así como algunos condicionantes genéticos.

A grandes rasgos, el gato es un animal que, a diferencia del perro, que es altamente social y un “animal de manada”, no depende de otros individuos para subsistir. Es por ello que se le considera a menudo una especie asocial, aunque la realidad es que los que conviven con gatos confirman en su mayoría, que son altamente sociables. Los especialistas, finalmente, consideran a los gatos “parcialmente sociables” y una especie con una gran capacidad de vida en común con los humanos.

Pese a que los gatos tienen hábitos solitarios y, a diferencia de los perros, no necesitan contar con una jerarquía en el grupo, esto varía cuando un gato se ve obligado a convivir con otros gatos en un hogar humano. En estos casos, puede existir un gato dominante que tendrá la autoridad sobre los demás, aunque no existirán reglas tan definidas como sucede en el caso de los perros.

Los felinos son extremadamente territoriales. Solo cuando se encuentran cómodos y seguros en su territorio, buscarán relacionarse con las personas. Su relación con el territorio es más fuerte que con los demás ocupantes, y no le gusta compartir su espacio o su comida. Esto suele generar conflictos cuando varios gatos se ven obligados por primera vez, a convivir juntos, en el entorno doméstico.

Debido a la gran importancia que tiene el territorio para los felinos, cualquier cambio que se produzca en este, le incomodará y le generará estrés. El gato se siente seguro cuando dispone de su territorio, que debe tener una zona para descansar sin ser molestado, otra zona de actividad y los caminos de exploración entre ambas zonas.

Los gatos son muy inteligentes y en cuanto a sus costumbres, los gatos son nocturnos y realizan algunas cosas de manera instintiva. Entre las costumbres más comunes, se encuentran estas:

Beber de un grifo que gotea. Esto sucede porque saben de manera natural que el agua que corre es más fresca. Por este motivo, a muchos les gusta únicamente beber de fuentes para gatos. Además, para ellos tiene sentido y les gusta que el bebedero está en un lugar diferente al comedero, un poco alejado, porque en la naturaleza normalmente el agua no se encuentra al lado de la comida, y el gato debe ir a buscarla a un lugar distinto.

Frotar su cabeza contra ti y “hacer uñitas”. Cuando tu gato frota contra ti su cabeza, puedes sentirte orgulloso, porque esto significa que se encuentra contento y a gusto contigo y que perteneces a su territorio. Si se pone a “amasarte” con las patas la tripa o la pierna, sacando las uñitas un poco, lo que está haciendo es el resultado de una reminiscencia de cuando era un cachorro y mamaba de su madre, algo que además quiere decir, que confía en ti y se siente seguro a tu lado.

El aseo diario, algo fundamental. Para los gatos es importantísimo mantenerse limpios y por ello pasan mucho tiempo al día acicalándose el pelo. También es una manera de transmitir sus olores y marcar su territorio.


La cobaya

¿QUIÉN ES?

Originaria de la cordillera de los Andes, la Cobaya doméstica responde a esta clasificación: inglesa o americana (de uno o distintos colores, abarca tonalidades que van del blanco al negro, marrón, rojo, arenoso o crema); cobaya abisinia, de pelaje áspero y tieso, arremolinado y con forma de rosetas; y peruana o de Angora, la que posee como principal característica su largo pelaje, que puede alcanzar varios centímetros de longitud. Los ejemplares machos de este mamífero son susceptibles de llegar a los 30 centímetros. Es un animal gregario, vive en grupos de individuos que se comunican entre sí mediante sonidos (en su lugar de origen se la conoce como Cuí, onomatopeya del sonido que emite). La cobaya es un animal fácilmente domesticable que se adapta muy bien a la vida con los seres humanos por su carácter tranquilo. Ven a Faunia y conócela.

¿QUÉ COME LA COBAYA?

Las cobayas son herbívoras y su alimentación se compone de todo tipo de semillas, vegetales y hortalizas.

¿CÓMO SE REPRODUCE LA COBAYA?

Estos animales se reproducen en cualquier época del año, sus camadas son de dos a cuatro crías que nacen tras una gestación de casi dos meses. La hembra se encela durante 16 días, si bien el embarazo suele producirse durante las 12 primeras horas de celo. Los bebés poseen dientes y pelo al nacer e incluso capacidad para oír y ver; además, son capaces de comer alimentos sólidos desde el décimo día de vida (si bien compaginan esta alimentación con la lactancia, que dura aproximadamente un mes).

¿SABÍAS QUE? 

Originalmente, las cobayas fueron domesticadas por su uso alimenticio en Perú; de hecho, son muy apreciadas por este motivo en la gastronomía de este país (así como en la boliviana, la de la sierra ecuatoriana y el sur de Colombia).

Características de los mapaches

¿QUÉ COME EL MAPACHE? 

De dieta omnívora, los mapaches comen crustáceos, cangrejos, artrópodos, ranas, peces, nueces, semillas y bayas. Sin embargo, dado su carácter omnívoro y carroñero, la alimentación del Mapache incluye todo tipo de víveres.

¿CÓMO SE REPRODUCE EL MAPACHE?

La reproducción de los mapaches estadounidenses se extiende de diciembre a agosto. Los emparejamientos se producen, sobre todo, de febrero a marzo, mientras que los nacimientos tienen lugar de abril a junio. Las hembras son las que se quedan al cuidado de las crías, que se independizan al finalizar el verano. Pese a que no hibernan, pueden llegar a aletargarse si el invierno es severo.

¿SABÍAS QUE? 

La mayor parte de los ejemplares urbanos descansa durante el día en troncos, chimeneas o desvanes; al atardecer sale hacia espacios poco transitados (parques, calles, callejones), desplazándose en más de una ocasión a través de las tuberías de desagüe. Los investigadores han observado que en Washington D.C. (donde hay más mapaches que en ninguna otra ciudad), el individuo urbano vive más tiempo que sus parientes de campo. Si es joven y sobrevive al primer invierno, claro.

Mapache

El Mapache es un mamífero de la familia de los Procyonidae y original de América (su distribución va desde Canadá a Panamá). Su hábitat comprende lugares con árboles, cercanos a algún depósito de agua o curso, o manglares costeros; es una especie que se ha adaptado perfectamente a zonas urbanas. Su peso medio es de siete a ocho kilogramos, pero ha llegado a alcanzar los 28 kilogramos. El pelaje es gris tirando a negro, en ocasiones rojizo y marrón, aunque son la cola anillada y el “antifaz” en el rostro sus características físicas más reconocidas. El Mapache posee una ancha cabeza en la parte posterior, hocico puntiagudo y pulgares no oponibles; sus patas están provistas de cinco dedos con garras curvadas, no retráctiles, mientras que las plantas de las patas son desnudas y planas. Las extremidades anteriores, más pequeñas y hábiles, le sirven para agarrar comida (de hecho, está considerado “el rey de los ladrones de basura” en algunas ciudades de Estados Unidos); las posteriores, soportan el peso. El macho suele ser más grande que la hembra, que tiene cuatro pares de mamas. El mapache del norte también es de mayor tamaño que su hermano sureño. Al ser un animal urbano, es muy habitual verle en los basureros de la ciudad, e incluso en las cocinas de las casas. Su gran timidez no le impide rebuscar en alacenas, abrir frigoríficos, paquetes y envoltorios (algunos han llegado a emborracharse con vino); pueden ponerse muy agresivos si sufren el acoso de humanos o animales domésticos.

¿Qué necesita una rata en nuestro hogar?

  • La jaula debe ser amplia, cada rata debe disponer de un espacio de 0,23 metros cuadrados, aproximadamente.
  • La jaula debe contar con comedero, bebedero y una casita o nido que la rata pueda utilizar a modo de escondite.
  • El lecho de la jaula debe ser de virutas de madera, pero evitaremos las virutas de pino, álamo temblón o cedro, ya que en contacto con la orina de la rata pueden causar irritación de las vías respiratorias.
  • Debemos ofrecerle a nuestra rata 12 mililitros diarios de alimento compuesto para roedores y complementar su dieta con frutas y vegetales frescos.
  • A las ratas les encanta el queso, sin embargo, no es recomendable pues puede llegar a causarles un estado de obesidad.
  • Las ratas deben entretenerse para así canalizar su gran curiosidad, por lo tanto, en la jaula debemos disponer distintos juguetes colgantes aptos para ratas.

Cuidados de la rata como mascota

Una rata puede llegar a vivir hasta 5 años, ya que se trata de un animal resistente, aunque lleva implícito un riesgo importante de desarrollar cáncer.

Para mantener en óptimo estado a tu rata, además de tener en cuenta toda la información expuesta anteriormente, deberás limpiarla a ella como mínimo cada 3 días, además de realizar una desinfección y limpieza exhaustiva de la jaula aproximadamente 1 vez a la semana.

Para desinfectar la jaula de tu rata no puedes emplear lejía, ya que resulta altamente irritante, por lo que te recomendamos que consultes en tu centro veterinario de confianza qué desinfectante apto para mascotas puedes emplear.

Si bien la rata no suele ponerse enferma, es importante reconocer cuáles son los signos que nos indican que algo no va bien:

  • Bultos o protuberancias en la piel
  • Piel roja, irritada e inflamada
  • Deseos continuos de rascarse

Ante la presencia de uno o más de estos signos sí es importante acudir al veterinario con la mayor antelación posible.

La vaquita Marina en peligro de extinción.

Las marsopas se distinguen de los delfines por sus dientes en forma de espátula; la vaquita tiene entre 17 y 21 dientes en la mandíbula superior y de 17 a 20 en la mandíbula inferior; son más pequeñas y tienen la cabeza y el hocico redondeado y corto, además de poseer una aleta dorsal de forma triangular.
Su coloración es única. En los adultos, la parte dorsal es gris oscuro, los lados son gris pálido y la superficie ventral es blanca con manchas alargadas de color gris pálido. Tiene una gran mancha alrededor de los ojos y unos parches del mismo tono en los labios que forman una línea delgada desde la boca hasta las aletas pectorales.
Se presume que la vaquita puede empezar a reproducirse alrededor de los 6 años. La hembra tiene una sola cría durante la primavera, probablemente cada dos años o más. El período de gestación es de aproximadamente diez a once meses y la lactancia dura alrededor de 8 meses. Se cree que viven hasta unos 22 años.
En 2015, una encuesta estimó que quedaban unas 60 vaquitas. Ahora están muriendo porque quedan atrapadas en redes de enmalle ilegales usadas para capturar a otra especie en peligro de extinción, el pez totoaba, comercializado en China y otros mercados asiáticos, donde se piensa erróneamente que ayuda a curar enfermedades de hígado o artritis.

¿Qué hacer antes para tener una rata?

Si bien la rata requiere pocos cuidados, es importante entender que somos los responsables de cubrir todas sus necesidades para así garantizarle un estado de bienestar físico, psíquico y social, por ello debemos entender que no podemos acoger únicamente a una rata, sino que como mínimo deben ser dos.

Lo más recomendable es acoger a dos ratas del mismo sexo, que preferiblemente sean hembras, pues los machos pueden mostrarse más agresivos entre ellos (no si están esterilizados).

También es posible acoger a una rata hembra y otra macho, no obstante, deberán separarse a las 6 u 8 semanas de vida, momento en el que alcanzan la pubertad y por lo tanto ya pueden reproducirse.

El origen de nuestra rata también es importante y es preferible contactar con un criador especializado en ratas. También podemos acudir a refugios de acogida de roedores. Eso sí, antes de decidirnos por una rata u otra, debemos evitar adoptar a cualquier rata que presente los siguientes signos:

  • Secreciones oculares rojizas
  • Secreciones nasales rojizas
  • Heridas abiertas
  • Letargo
  • Respiración ruidosa
  • Heces agudas

Como sucede con cualquier otro tipo de mascota, es importante prestarle especial atención a aquella rata que se muestre predispuesta a interactuar con nosotros, ya que quizás este animal sea el más indicado para adaptarse a nuestro hogar.